«Muere otra supernova / colapsando la luz circumpolar»

Desde «el lenguaje sin lenguaje» hasta el confín de la galaxia
Una antología poética de la especie humana, nada menos. Para nosotros se trata de poemas magnéticos pero frágiles, profundos, áureos, esenciales, simbólicos, de una gran belleza. No así para su descubridor, el extraterrestre Ashkät Sheeram,* que aunque se esfuerza por analizar, comparar, distinguir, explorar e interpretar su hallazgo, la complejidad simbólica y la geometría del idioma humano nunca dejan de desconcertarle. Sin embargo, un espíritu etéreo como el suyo admira profundamente el ímpetu vital de una especie con un alto límite biológico, aun sabiendo lo destructiva y aniquiladora que puede llegar a ser la energía humana.
El poemario comprende toda la historia lírica humana, desde el primer poema de una humanidad que construía «el lenguaje sin lenguaje», todavía en las cavernas, hasta el último poema humano, literalmente del último ser humano, encontrado en una estación de repostaje espacial perdida en un confín de la galaxia.
En todo caso, una vez que, como ser humano, has leído toda la Antología, comprendes con perplejidad que lo que subyace es una historia de la consciencia humana, nada menos: las sinapsis primordiales de una especie metafórica. Cada verso podría haber emergido de una esfera de consciencia que abarcara todo el arco existencial de la especie, tanto como haberse imaginado desde un único espíritu metabólico, una mente expandida que reconfigurara arquetipos jungianos. Imagínate qué esplendor y qué rareza.
El joven poeta Juan Ángel Asensio, desde una minúscula cabaña en Asturias, en el tiempo relámpago de lo que duró un trance, nos ha regalado un libro universal, en el sentido de que cualquiera puede reconocerlo y reconocerse, pero también en el sentido de universo cósmico.
—Colección Cráneo—Formato: 17 x 24 cm—ISBN: 978-84-946897-8-9—Nº de págs: 168—Precio: 12 €

«Un recorrido por el nacimiento y la muerte de nuestra existencia que muestra la dependencia de Dios, la necesidad de la naturaleza y la idealización del amor para llegar a la conclusión de que todos han sobrevivido y muerto varias veces en nuestras manifestaciones artísticas»

—Adri Fauro