«En los humanos está contenida la posibilidad de volar. Y en el poema podemos alcanzar de alguna forma esa experiencia iluminadora del vuelo»

Melchor López
La poesía de Melchor López ha sido «forjada en herrerías de creatividad radical», bajo el yunque de la modernidad y la vanguardia. Su obra es «un oasis excepcional, [...] su mirada penetra, por los poderes de la imaginación, hasta los bordes donde comienza lo invisible», ha escrito Francisco León. «Representa con fidelidad eso que se ha dado en llamar poeta de culto», ha escrito Carlos Alcorta.

«Me aburren los espíritus domados»

Isabel Tejada Balsas
Poeta de herencia vanguardista, en el sentido de experimentación y ruptura. Su voz poética aúlla en el desierto de lo real, con una transparencia juanramoniana, y envuelve con lenguaje —«todo viene de dentro», ha dicho Isabel Tejada Balsas— su aproximación trascendental al sujeto contemporáneo, recóndito en este «edén de mansedumbre».

«No hay suficientes palabras en ningún idioma para escribir sobre la complejidad de las emociones humanas. La lengua es una jaula»

Yoko Tawada
Le preguntaron a Yoko Tawada en una entrevista en The Objective si escribe desde las entrañas o desde el cerebro y la escritora respondió: «Desde ambos. Porque tengo ideas que son muy abstractas, una ideología, crítica y un lenguaje. Pero no es suficiente para la literatura».

«Una jaula fue en busca de un ave» —Franz Kafka en Aforismos de Zürau

«Me he educado literariamente en una tradición que busca la naturaleza trascendental y constructiva de la escritura».

Francisco León
La obra de Francisco León —cultiva la poesía, la prosa y el ensayo—, reivindica la imaginación y el pensamiento, el conocimiento y la autoconciencia. «La potencia imaginaria de la poesía puede desplazar nuestro pensamiento hacia zonas de reflexión y conocimiento nuevos, de visión y de lenguaje inéditos, hacia zonas misteriosas», le dijo León a Alejandro Krawietz en una entrevista.

«La literatura no es sólo lenguaje. El lenguaje sólo es el medio que se usa para inocularle al lector un imaginario de violencia. Yo busco provocar electroshocks»

Dambudzo Marechera
Se ha dicho que su obra se encuentra entre el Ulises de Joyce y Exhibición de atrocidades de Ballard. Marechera escribía una poesía indomable y punk, y una prosa tensa, fracturada; entendía la ficción como un caleidoscopio de realidades e irrealidades, como una disociación, «como un combate». Para él, lo más importante era la libertad del escritor para crear su arte; decía: «si escribes para una nación o raza, que te jodan».

«No hay distancia entre la piel y el árbol, entre la aguja y el cuerpo, entre el agua y el hueso. Es la palabra la que inventa un yo, ese humo»

Pepa Alemán
«Escribe poemas para iluminarnos» ha dicho Sergio Barreto a propósito de la obra de Pepa Alemán. A ella le inspiran Violette Leduc, «por su capacidad de abstracción, uso del lenguaje y memoria personal», y Herta Müller, «porque su don con las palabras me mostró el camino hacia una escritura libre».

«Me interesa el pensamiento subyacente a los procesos literarios y también cómo se relaciona la literatura con otras disciplinas como el arte, la ciencia y la filosofía».

Víctor Bermúdez
«Se necesita un conocimiento profundo de la naturaleza del lenguaje literario», ha dicho Bermúdez, «antes de intentar retar los fundamentos de la literatura», cuya creación necesita «paciencia», insiste, pero también «turbulencia».

«Me interesa contar lo real con la libertad salvaje de la ficción».

Bibiana Candia
La primera novela de Candia, Azucre, estará basada en hechos reales por haberla ambientado en la azucarera del empresario gallego Urbano Feijoo de Sotomayor, quien se enriqueció a costa de 1700 jóvenes analfabetos que viajaron a la isla de Cuba desde su Galicia natal a cambio de nada o muy poco. Las técnicas de la ficción también inspiran su premiado trabajo periodístico — Bibiana Candia ha ganado el XXVII Premio Carmen de Burgos de divulgación feminista con el artículo ‘María Moliner, nuestra señora de las palabras’, publicado en el nº27 de Jot Down, en junio de 2019.

«Un libro es una atmósfera, ¿no?» —J. L- Borges

«Mi modo de entender la literatura siempre ha sido anárquico y apasionado».

Sergio Barreto
«Hay una realidad cultural que me fascina», dice el autor, «y que abarca al grupo The Doors, Juan Rulfo, la pornografía y el género pulp, Ambrose Bierce y la poesía metafísica inglesa». A nuestro querido Melchor López le parece que la voz poética de Sergio Barreto posee «una capacidad de videncia profunda e insólita», porque está «animada por el Verbo de los taumaturgos», nada menos.

«Creo que al escritor lo determina su mirada. El punto de referencia es uno mismo».

Nicolás Dorta
«¿Qué es la identidad?», se pregunta Nicolás Dorta retóricamente en una entrevista en la revista Trasdemar. «Precisamente, la universalidad es lo que rompe con esa pretensión identitaria, y es lo que caracteriza a la literatura total —la que se debe exclusivamente al hecho de contar», insiste. «Nos parecemos todos, más de lo que creemos, en cualquier parte del mundo».

«La literatura debe ser confrontación con la realidad».

Santi Mazarrasa
Esther Peñas entrevistó a Mazarrasa en ctxt.es. «En ningún caso puede existir una literatura de la caricia o una literatura de la aceptación», dijo él, «porque no sería más que propaganda». El autor de El Aspirante, cita a André Breton a propósito de la ambición literaria, ya que afirmó que publicaba «para encontrar espíritus afines».

«Me interesa moverme en lo fronterizo, generar incertidumbre».

Violeta Nicolás
La poeta se siente cómoda en lo mutante, en lo fronterizo, no sólo entre el arte y la literatura —Violeta Nicolás es una reconocida artista de performance—, sino entre palabra y cuerpo: se ha dicho que «el vínculo [es] tan fuerte que casi parece capaz de sacar los poemas de la cultura, convirtiéndolos en una especie de ceremonia orgánica». La obra de Nicolás es sensorial e intuitiva, multidimensional y vanguardista.

«Creo que la literatura es un experimento».

Andrés Moutas
«Yo parto de una ficción absoluta, el Tiempo, entidad abstracta que no existe más que en el intelecto como una convención», le contó Moutas en 2017 a la Asociación de Escritores de Asturias cuando fue finalista del Premio Minotauro con su novela El club de los 5 minutos, publicada por Pez de Plata. Fue la voz singular de Andrés Moutas lo que conquistó a su editor, Jorge Salvador, además de «por haber creado un universo un poco loco que a mí me encanta». «Son polos opuestos, ficción y realidad», decía Moutas, «pero como tales se atraen y complementan».

«Lo que importa es el efecto que produce el arte» —Enrique Vila-Matas en Kassel no invita a la lógica

«La confusión entre sueño y realidad pulveriza todo tipo de certeza y paradigma».

Alfonso García-Villalba
«Todo el arte debe procurar abrirse a otras realidades y trascender aquello que nos rodea», dice Alfonso García-Villalba, a quien «la literatura totalitaria, que trata de imponer una verdad a lectores sumisos», no le interesa nada. Para él, «una de las cosas más bonitas que podemos experimentar a nivel estético es la incertidumbre, en libertad para interpretar y sentir».

«Las palabras señalan nuestro límite, nos indican dónde acaban la subjetividad y el cuerpo».

Adalber Salas Hernández
Según el poeta y traductor «el lenguaje es un fenómeno distintivamente humano y al mismo tiempo siniestramente inhumano», por basarse en lo que uno no termina nunca de nombrar. Esa grieta se manifiesta claramente en la traducción, «cuando nos movemos entre lenguas y, sin embargo, a partir de esa mirada desplazada, surge una fuerza creativa  muy enriquecedora».

«Para escribir me inspiran el amor, la injusticia, la fragilidad de la vida y la tragedia».

Mara Mahía
No pasa desapercibida la voz honesta y transparente  de Mara Mahía, una autora que «posee un gran talento», en palabras de José Carlos Breto, «una autora maravillosa», en palabras de Ana Molinos, por su capacidad de expresar voces que son literariamente difíciles, como las infantiles, y de retratar épocas sin manierismos ni imposturas.

«Me gustan los intersticios, entre idiomas o entre el ensayo y la ficción; enriquecen el pensamiento y la literatura».

Abdelfattah Kilito
Decía el respetadísmo intelectual Abdelffatah Kilito, escritor de libros exquisitos, literarios y metaliterarios, que le gusta pensar en los escritores como «lectores», que le interesa sobremanera «lo que leen, reconocer sus lecturas en sus obras, curiosear las bibliotecas de los personajes y cómo sus lecturas forman parte de su construcción ficticia».

«Mi literatura está muy inspirada por el cine […] Michael Haneke me ayudó a comprender el mundo de un modo distinto».

Gabriel Rodríguez Liceaga
«Como escritores, es nuestra responsabilidad hablar de los tiempos que nos tocan. Nuestra imaginación ya está contaminada con la traducción audiovisual de lo que escribimos», dice Gabriel Rodríguez Liceaga. También dice algo que nos encandila especialmente: «El cuento es el más generosos de los géneros».

«La ciencia y la tecnología son dos de mis motivaciones para escribir, pero la filosofía es la tercera».

Wole Talabi
Como autor de ciencia ficción, Wole Talabi inventa mundos alternativos en los que hay artefactos tecnológicos fácilmente imaginables para cualquiera que viva en el siglo XXI; sin embargo, lo más importante es cómo retan y transformarnla subjetividad de sus personajes. «La ciencia ficción no necesariamente predice el futuro», dice Talabi, «sobre todo habla de nuestros temores y esperanzas».

«La subjetividad es una simulación» —Mark Fisher en K. Punk Vol. 1

«La poesía busca construir una especie de periscopio desde el que mirar a través o por encima o más allá o por detrás de lo invisible».

«Hay una idea para mí obsesiva que es la del umbral», ha dicho Díaz, «los intersticios, los pasadizos entre lo de fuera y lo de dentro. Y el párpado es un umbral, el más delicado de todos». Philippe Jaccottet consideraba que «las palabras límpidas de Rafael-José Díaz alcanzan un umbral oscuro», pero Iván Méndez González nos recuerda que «encandila, porque preserva la mirada bajo el párpado».

«Creo que la poesía es el género que mejor hace emanar imágenes con lenguaje».

Richard Georges
Como un griot, del poeta Richard Georges emana una narrativa sumergida entre los arrecifes de coral caribeños, que iluminan con su belleza tanto los arrecifes como la poesía, la historia cruda y atroz de la trata de esclavos y las migraciones, entre lo histórico y lo íntimo, la orilla y el océano.

«En la literatura tiene que haber algo que sea musical».

Esteban Castromán
Castromán ha dicho que le gusta la ufología y los relatos que incorporan insectos a la trama. También: los estribillos de The Cure, la voz de la cantante de Cocteau Twins, la eclosión de voces y guitarras en el género shoegaze, los gritos desgarrados de Blixa Bargeld, líder de Einstürzende Neubaten, y los pentagramas de John Cage.

«Adoro la musicalidad del lenguaje».

Canisia Lubrin
«Porque la música es la anatomía de la poesía», dice, «de aquello que consiste en imaginar como lenguaje». La forma poética, como la música, «fluye, está en movimiento», hacia nuevos recipientes y lenguajes «de belleza», a ser posible, «difícil», en el sentido de que transfigura y es paradójica.

«Me interesan los límites perceptivos y la idea de que la música es anterior al lenguaje».

Santiago Gutiérrez
«Hay mundos invisibles en los que estamos inmersos pero que nos pasan totalmente desapercibidos», dice, «y me interesa el umbral lo ordinario y lo extraordinario, entre la realidad y lo fantástico». También, entre lo divino y lo humano: «Siempre me ha llamado mucho la atención, desde niño, la licencia ontológica que se permiten los adultos al invocar la idea de Dios».

«Quiero explorar los límites del lenguaje».

Juan Ángel Asensio
Lo que más le interesa a Asensio en poesía es «el lenguaje místico, como autor y como lector». Para él cada libro es «una búsqueda» y ha decidido construir «una nueva poética para cada proyecto»; le parece que tener una poética fija va en contra de la experimentación.

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